Coordinadores de la Cruz Roja explican qué está pasando en medio del conflicto

En medio de los señalamientos y la investigación que se ordenó desde el Ministerio Público (MP) para averiguar lo qué está sucediendo dentro de la Cruz Roja Venezolana, coordinadores y voluntarios explicaron al portal El Estímulo cuál es la verdadera situación dentro del organismo.

Desde hace varios años la importante institución padece una serie de conflictos internos, según solapadas denuncias que viene desde adentro, por la imposición que Villarroel y su equipo de confianza han implantado desde hace no menos de una década, dijeron fuentes al periodista Francisco Olivares.

Según manifestaron, Mario Villarroel, quien lleva 43 años en la presidencia de la Cruz Roja, pasa la mayoría del tiempo fuera del país y ejerce funciones a través de su equipo.

El conflicto apunta a extenderse a partir de la investigación que ha abierto la Fiscalía de la República contra Villarroel por “acoso y maltrato a los voluntarios” y amenazas de una intervención gubernamental que acabaría con su autonomía.

La Cruz Roja Venezolana, mediante su Comité Directivo Nacional en pleno, rechazó en un comunicado las opiniones emitidas por Cabello, que fueron emitidas en el programa “Con el mazo dando”, en contra de su presidente Villarroel Lander. La institución defendió su neutralidad y rechazó las acusaciones de supuesta conspiración.

Uno de los trabajadores consultados señaló a El Estímulo: “estamos atravesando en la Cruz Roja Venezolana una crisis institucional en donde reina la desinformación”.

Denuncian que en el último año la situación interna empeoró por “la persecución y acoso, abuso de poder a empleados y voluntarios, que tienen diferencias con las decisiones que toma Villarroel Lander. Esto ha venido profundizándose”.

Es importante destacar que la Cruz Roja Venezolana está integrada por unos 4.000 voluntarios y cerca de 1.000 empleados. Trabaja en forma coordinada con la Federación Internacional de Asociados de la Cruz Roja y la Media Luna Roja, que es un movimiento humanitario mundial.

Los coordinadores juegan un rol de primera importancia para la institución, pues son el enlace con las comunidades y las regiones, para hacer posible los proyectos que se ejecutan a través de la ayuda internacional.

Estos coordinadores observan con preocupación el deterioro que ocurre a lo interno y temen que este conflicto afecte los importantes proyectos que llevan adelante en las comunidades del país. Ellos ratifican que hay un maltrato a su gestión y al personal que trabaja en los proyectos. Tienen temor de hacer públicas sus demandas porque pueden impedirles seguir trabajando por las comunidades.

Villarroel tiene 43 años como presidente. Para ese cargo se hacen elecciones cada dos años. Pero según las denuncias de los trabajadores consultados, esas elecciones no son transparentes, dado que personal de Villarroel controla el padrón electoral y son quienes deciden quién puede ser asociado para elegir.

Son personas que no necesariamente trabajan en la Cruz Roja.

“Estas personas son citadas cada dos años y ha sido una elección por aclamación, con una plancha única. No hay libertad para hacerse socio porque para ello debe pasarse el filtro de Villarroel. La distorsión es tal, que se ha perdido la perspectiva que la Cruz Roja es de los venezolanos. Ningún venezolano es libre de ir a inscribirse como miembro”, explica uno de los directores consultados.

En Venezuela existe la Cruz Roja por ser firmante del Acuerdo de Ginebra. Su función es semiprivada y es auxiliar de los poderes públicos en materia humanitaria.

Villarroel y los brazos ejecutores

Según nos explican nuestros consultados, el presidente Villarroel no vive en Venezuela pero tiene sus brazos ejecutores para las decisiones.

“Allí no se respeta ninguna jerarquía. Puede haber un jefe de Recursos Humanos, pero no tiene capacidad de decidir nada desde su cargo sino que debe cumplirse solo lo que él (Villarroel) decide. Puede haber un director que tiene una opinión, o un comité ejecutivo en donde se discuten proyectos pero la palabra final es la de Villarroel”, indica una de las fuentes.

Los trabajadores consultados identificaron a cuatro personas como los ejecutores principales de todas las decisiones que toma el Presidente de la Cruz Roja Venezolana.

“Pueden contradecir a un director, a un voluntario, a un médico, personal administrativo y quien se atreva a cuestionar enseguida es execrado, se le ponen obstáculos, y termina saliendo de la institución”, afirma.

Esta crisis interna se agudizó desde hace tres semanas, cuando tras una visita de Villarroel a Venezuela “destituyó de manera irregular” al director nacional de Socorro, José Ramón González, quien tenía 36 años en la institución, sostienen las fuentes.

Según datos aportados para este reportaje, ese director se formó en la institución empezando desde los programas de Juventud hasta llegar a ser el director nacional de Socorro. La destitución estaría relacionada con un desacuerdo con Villarroel por un proyecto asignado a este director de los que trae a Venezuela la Federación Internacional de la Cruz Roja.

Esa decisión generó malestar en gran parte de los directores que no estuvieron de acuerdo con esa medida, lo cual originó retaliaciones contra algunos de quienes manifestaron abiertamente su desacuerdo.

Señalan que en la Cruz Roja hay una masa silente que nunca se ha atrevido a expresarse y por sentirse vulnerables ante las personas que ejercen el poder, tienen temor de manifestar sus opiniones.

La situación que se presentó con el director de Socorro Nacional hizo que muchos alzaran su voz de forma anónima y comenzaran a comentar los problemas que padecen desde hace años. Entienden que el conflicto interno se mezcló con los señalamientos externos de carácter político de los adversarios o enemigos de Villarroel.

Es por ello que consideran que Villarroel Lander ha querido escudarse con la Cruz Roja para alegar que eso es un ataque contra la institución. Sostienen que eso funcionó la primera semana; pero al pasar los días algunos directores se dieron cuenta que no pueden sacrificar la institución por problemas que genera una persona. Consideran que cada vez se irán sumando más personas que manifiesten este descontento a pesar de que arreció la persecución contra quienes comenzaron a denunciar la situación interna.

El escudo de la Cruz Roja

Para cerrar filas ante las declaraciones de Cabello y opacar la situación interna, los representantes de las seccionales de todo el país fueron citados a la sede central en la capital, hace dos semanas, para que firmaran un apoyo irrestricto al Presidente de la Cruz Roja Venezolana, explican las fuentes.

Muchos de ellos, firmaron sin saber qué es lo que estaba pasando y otros lo hicieron por presiones o temor. “Fueron citados uno a uno y pasaron casi todo ese día firmando bajo presión”, dice uno de los consultados.

“Esta directiva lo que hizo fue escudarse en la institución para cubrirse de cualquier tipo de acusación”, denuncian.

Muchas de estas personas que firmaron el apoyo a Villarroel están descontentas con la forma como se maneja la institución, tienen muchos años de servicio, han dedicado casi toda su vida a la institución, pero tienen temor a las represalias. “Acá se perdió la perspectiva que la Cruz Roja es del país y de los venezolanos.Y no un predio de una familia en particular”, asegura uno de los directores bajo anonimato.

Deterioro progresivo del hospital

Una coordinadora de proyectos consultada, y conocedora del área de la salud, se lamentó del profundo deterioro en infraestructura, personal y calidad de los posgrados del Hospital “Carlos José Bello”, que es el centro de salud de la Cruz Roja. Ese centro hospitalario fue un referente por la calidad de sus especializaciones en áreas como cirugía, medicina interna, ginecología y otras especialidades. Señala la coordinadora de proyectos que eso ya no es así, aunque siguen funcionando los posgrados.

Considera que es lamentable que en ese hospital se registre el acoso laboral, la forma vertical de operar y la mala gerencia de cómo se han manejado los recursos que se invierten en la institución de salud. Cuestiona la falta de conocimiento de normas y de especialidad gerencial de quienes han dirigido el centro en los últimos años.

Un ejemplo del deterioro señala que fue la construcción de una nueva área de hospitalización, en el piso uno, del hospital, que se concluyó hace tres años y aún permanece cerrada. Esa área se remodeló con una importante inversión, con capacidad para 30 camas, con habitaciones para dos personas, un ala general para mujeres y otra para hombres y cuenta con un quirófano. Explica que en esa obra hubo problemas por conflictos y diferencias entre la gerente general del hospital y los ingenieros de la obra.

Un especialista en el área de construcción consultado señala que los hospitales tienen normativas estructurales que se deben cumplir y suele ocurrir que la falta de consulta con los especialistas por parte de la gerencia ocasiona errores que obligan a repetir la obra tres o cuatro veces o a suspenderlas. Esta situación se ha repetido hasta para remodelar los baños del hospital.

La Cruz Roja Venezolana, que es una institución local, fue fundada en Caracas el 30 de enero de 1895. Actualmente tiene presencia en gran parte del país y cuenta con ocho hospitales y 23 ambulatorios, destaca su sitio en Internet.

Qué aspiran los directores y voluntarios

De lo señalado a través de la consulta a representantes de distintas áreas y regiones, se destaca que la mayoría son personal especializado en diversas materias, que han dedicado su vida a la Cruz Roja Venezolana. Más que un trabajo, trasciende su apego a la institución y a sus programas de ayuda humanitaria. Son personas que suelen provenir de las comunidades, pueden trabajar desde una oficina y al día siguiente atravesar la frontera con Colombia, pasar por trochas tomadas por grupos armados, con el propósito de cumplir con una de las misiones de ayuda humanitaria.

Estos voluntarios solo piden reconocimiento y respeto a su labor profesional y a su trayectoria de muchos años al servicio del país. Esperan cambios pero a través del diálogo, rechazan el conflicto político y la intervención política que hay en puertas desde el régimen de Nicolás Maduro y sostienen que la institución debe evolucionar, adaptarse a las nuevas exigencias que hay en el mundo de hoy y debe retomarse el respeto por el conocimiento, el profesionalismo y las especialidades de sus integrantes.

(LNT/El Estímulo)

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